Acreditación Institucional

 

La Acreditación Institucional se inicia en el año 2003 mediante un proyecto piloto realizado por la Comisión Nacional de Acreditación de Pregrado (CNAP), en respuesta a la solicitud presentada a fines de 2002 por el Ministerio de Educación, de iniciar el desarrollo de procesos experimentales de acreditación de instituciones de educación superior. Este plan piloto se enmarcaba dentro del proyecto de ley en desarrollo "Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior".

 

En el año 2006, se promulgó la Ley de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior N° 20.129, que crea el Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad, compuesto por la Comisión Nacional de Acreditación, el Consejo Nacional de Educación y el Sistema de Información de la Educación Superior (SIES), dependiente de la División de Educación Superior del MINEDUC.

 

El Sistema Nacional de Aseguramiento de la Calidad define tres momentos en que el Estado certifica y garantiza la calidad de las Instituciones de Educación Superior. El primero de ellos, es el Reconocimiento Oficial, que permite la existencia legal de una Institución de Educación Superior; el segundo, es el licenciamiento, proceso llevado a cabo por el Consejo Nacional de Educación, que culmina con el otorgamiento de la autonomía a las instituciones, momento desde el cual pueden impartir todos los títulos y grados que estimen conveniente, sin supervisión, de acuerdo a la ley; el tercero, es el proceso de acreditación, desarrollado por la CNA y las Agencias autorizadas por dicho organismo.   

 

La Acreditación Institucional es el mecanismo mediante el cual el Estado enterga garantía pública de la calidad de las Universidades, Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica. Su objetivo es evaluar el grado en que las instituciones de educación superior cuentan con procesos eficaces para asegurar el cumplimiento de sus propósitos y objetivos, y mejorar la calidad de los servicios que ofrecen. Así también, busca promover en el seno de las instituciones la existencia de políticas y mecanismos permanentes de autorregulación de la calidad en las diferentes funciones institucionales y en los procesos conducentes a la obtención de logros y resultados esperados.

 

La Acreditación Institucional es un proceso de carácter voluntario, en el que pueden participar todas las instituciones de educación superior autónomas. Considera como áreas mínimas de evaluación la gestión institucional y la docencia de pregrado. Adicionalmente, las instituciones pueden optar por ser evaluadas en las áreas de postgrado, investigación y vinculación con el medio. El proceso se desarrolla de acuerdo a las normas definidas por la CNA, incluyendo una evaluación interna, una evaluación externa y un pronunciamiento de acreditación. La evaluación de cada área se realiza de acuerdo a los contenidos y parámetros definidos por la CNA. 

 

La Universidad de Santiago se incorporó voluntariamente a esta iniciativa en el segundo ciclo del proyecto piloto, siendo acreditada inicialmente en el año 2006 en todas las áreas. 

 

Actualmente, la Universidad de Santiago de Chile cuenta con seis años de acreditación en todas las áreas, periodo que expira en octubre de 2020.